El Hype es un recurso muy utilizado en la publicidad moderna, principalmente en el sector de tecnología y en el medio artístico.

Hype consiste en una excesiva publicidad con el objetivo de originar en el individuo una imagen o idea sobre el producto sin importar la calidad del mismo. La palabra hype traducida al idioma español es “exagerado”.

Un buen ejemplo lo observaremos en el uso constante del Hype que hace Apple con casi todos sus productos.

Estos son los slogans de dos productos muy similares, el iPhone 6 y el iPhone 6S.

6s — The only thing that’s changed is everything.
6 — Bigger than bigger.

A pesar de que solo integraron unas pequeñas diferencias entre una generación y otra, aplican el Hype al decir: “La única cosa que cambió es todo” evidentemente esto no fue verdad, prácticamente son el mismo teléfono.

¿Qué sucede cuando un odontólogo decide recurrir al Hype?

Simple: Le miente al paciente.

Y mentirle al paciente no solo tiene un costo ético, afecta en las operaciones del consultorio a largo plazo.

Recientemente hemos observado frases como estas:

“Joao el odontólogo más famoso del mundo”.

“Somos la clínica dental más avanzada de Latinoamérica”.

“Este curso cambiará para siempre la odontología mundial”.

Yo me pregunto:

¿Existe un ranking mundial de popularidad odontológica?

¿Qué organismo o institución decide dar el título de la clínica más avanzada en Latinoamérica?

¿Realmente un curso puede cambiar para siempre la odontología a nivel mundial?

Como dirían en la serie Orange is the New Black. Bitch please!

El efecto principal del Hype a corto plazo es generar ruido, forjar una matriz de opinión y ganar visibilidad de forma rápida y lo reconozco esto puede ser muy tentador.

El problema es cuando el tiempo pasa y tu realidad como odontólogo “lo que eres y lo que haces” se distancia considerablemente de lo que “dices ser”.

Altas dosis de Hype en tu estrategia publicitaria es engañar a tus pacientes y engañarte a ti mismo.

Lamentablemente hemos observado esta práctica en muchos colegas en Latinoamérica, asesorados por agencias de publicidad, muchas veces sin experiencia en el sector salud.

¿Qué camino seguir?

Simple, manténte real y no caigas en falsas promesas.

Como odontólogo no puedes arriesgar tu reputación, mejora continuamente, y aplica estrategias de publicidad que no engañen al paciente.

La publicidad ética en odontología es totalmente posible.