Dentro de la diáspora venezolana se deben contar en miles los colegas odontólogos que apuestan su futuro en otras latitudes.

¿Cuántos odontólogos venezolanos se han ido a ejercer a otro país en los últimos diez años? Nadie lo sabe.

En los últimos dos años hemos tenido la oportunidad de conversar y asesorar a muchos de ellos, la mayoría emprendiendo con proyectos de salud en países como Colombia, Panamá, España, México, Argentina, Chile, Estados Unidos, Perú y Ecuador.

Sus dudas e inquietudes tienen coincidencias, principalmente relacionadas a cómo integrarse laboralmente con éxito en su nueva sociedad.

En nuestras conversaciones llamó particularmente mi atención lo que podemos llamar “Creencias auto-limitantes” comunes en los odontólogos que emigran y asociadas al proceso de integración y emprendimiento, que sin importar el país, están presentes en la mayoría de las conversaciones.

Antes de dar mi punto de vista sobre la veracidad o falsedad de estas creencias, te digo que como cualquier emigrante para los odontólogos es un proceso complejo, sin importar el país en donde te encuentres. Los más afortunados son los que pueden ejercer su profesión en el nuevo país.

¿Lo más valioso que dejas en casa? Tu red de contactos.

Creencia 1: Las cosas aquí no son como en Venezuela.

Verdadero: A pesar de que en muchos países las similitudes culturales nos unen, cada país tiene una realidad diferente, legislación y normas de conducta implícitas, muchas de ellas no escritas, que forman parte de la idiosincrasia del odontólogo local y sus pacientes.

Cada ciudad, cada cultura tiene sus virtudes y defectos. En la medida que asimiles esto rápidamente, podrás aprovechar más efectivamente las oportunidades.

Consejo: Haz este ejercicio mental, evita la comparación con lo que dejaste atrás. Es inútil y cierra tu visión hacia nuevas oportunidades. Las cosas no serán jamás como en Venezuela, es ilógico que estando en otro país lo sean.

Depende de ti si esta realidad sea interpretada como algo positivo o negativo.

Creencia 2: Los pacientes no van al odontólogo como en Venezuela.

Falso: A pesar de lo que puedas haber percibido cuando ejercías odontología en Venezuela, las pocas cifras de morbilidad dental indican que en Venezuela no es una prioridad la salud bucal. Tu recorriste un camino desde tu graduación hasta el día que decidiste cambiar de país. Durante ese camino la red de contactos que forjaste durante años, tu experiencia y calidad hicieron que al transcurrir el tiempo el problema de captación y fidelización de pacientes no pareciera algo crítico. Tarde o temprano los pacientes llegaban.

En tu nueva ciudad no conoces, ni te conocen la misma cantidad de personas y puede producir el efecto “Aquí no vienen al odontólogo”. Si van pero no acuden a ti.

¿Es que no hay odontólogos rentables en tu nueva ciudad?

También influye el estrato social en el que te encuentres, por lo general este factor suele ser diferente al que tenías en Venezuela.

Consejo: Lo que hiciste en Venezuela tuvo efecto en Venezuela, no en el nuevo país. El “empezar de cero” ocurre en la mayoría de los casos a menos que tomes precauciones y anticipes tu llegada. Trabaja en ampliar tu red de contactos en tu nueva ciudad, socializa con locales, muestra que tienes mucho que aportar.

El odontólogo emigrante debe demostrar que puede aportar más a su nuevo país que lo que necesite de él.

Creencia 3: Los odontólogos venezolanos están mejor preparados que los locales.

Falso: Este mecanismo egocéntrico de autodefensa, además de inútil contribuye a que no te integres en tu nueva sociedad. En mis años de docente universitario en Venezuela, compartí con estudiantes excepcionales, promedio, mediocres así como con estudiantes que no deberían tener título de odontólogo. Lo mismo ocurre en todos los países. ¿La realidad social y económica del país influye? Por supuesto que si y solo por esto en la actualidad los profesionales venezolanos no salimos muy beneficiados de las comparaciones.

Consejo: Una nacionalidad no te hace ser buen odontólogo (con todo lo que esto implica) y a la mayoría de los pacientes en realidad no les importa donde naciste o estudiaste, les importa como los trates. Concéntrate en mejorar cada día y en pensar en como mejorar tu experiencia de servicio con humildad.

Al final es el paciente quien te juzgará.

Creencia 4: A los pacientes de aquí no les gusta pagar.

Verdadero: A la mayoría de los pacientes no les gusta pagar por servicios odontológicos y eso ocurre en todos los países del mundo. Por la misma naturaleza de la odontología la mayoría de los pacientes la asocian con dolor, miedo y altos precios.

También influye mucho el aspecto cultural de las personas y como afrontan el pago de servicios. Cosas como el regateo o el pago fraccionado, quizás no eran frecuente en el círculo social de tus pacientes en Venezuela, tu realidad actual puede ser otra.

Consejo: Anticípate y adáptate a la cultura odontológica y de pagos del nuevo país, es más práctico que asimiles las diferencias lo más rápido posible e incluso ir planteando progresivamente cambios en positivo para ambas partes.

Creencia 5: Hay oportunidades.

Verdadero: Cuando he preguntado ¿Ves oportunidades?, todos respondieron con un categórico “Si” y de esto se trata la migración, que aunque es un proceso complejo, lo motiva la búsqueda de nuevas oportunidades, no lo olvides.

Consejo: Enfócate en lo positivo, abre tu carrera a nuevas formas y maneras. Al hacerlo tendrás grandes ventajas, una visión más amplia y podrás integrarte con éxito en tu nueva sociedad.

El resto es constancia y tiempo.

Hasta la próxima!